Dicen que el amor mueve montañas, que es ciego, y que es una sensación muy bonita que todos tenemos que experimentar. Es más, las mejores canciones escritas, películas, libros... son referentes a él, por lo visto hace sentirte identificado.
Y es que te deja cara de anonada y ríes sin motivos ninguno (ni idea, ese mundo para mí es desconocido).
No niego que esos momentos sean los mas felices de tu vida pero después... ¿ donde queda todo ? Decepción, amargura... ¿ merece la pena el dolor que se sienta después por esos momentos ?, ¿ las personas en el mundo se limitan a querer sin motivos o piensan en el que pasara luego?, ¿ son unos inconscientes o unos ilusos ?
Para mí, a diferencia de lo que el mundo piensa, creo que el amor es como una especie de enfermedad que se padece. Y es que hay diferencia entre el amor que puedas sentir hacia tu madre o tu mejor amigo y aquella media naranja de la que todos hablan... mi media naranja la exprimieron y sino es así voy a hacer zumo yo con ella pues no quiero ir ciega por el mundo, me choco, no miro lo que deberia mirar, no me centro en lo que me deberia centrar, no puedo correr, me atasco, me ahogo, me frusto, me vuelvo ... paranoica.
Quizás dentro de tres días pueda volver diciendo... mi media naranja no era naranja, era limón, lo he encontrado y vamos tener tres hijos, convertirnos al musulmán y vivir en wisconsin (usa) ... pero para cuando eso pase probablemente el mundo esté volviendose más loco de lo que ahora está pues no entiendo esa afición de amar sin sentido, de amar a lo loco, de querer a cualquiera que pase frente a tu puerta.
El planeta está sufriendo de la cabeza, va a reventar con tanta locura y espero, que por aquel entonces no esté yo aquí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario